viernes, 30 de mayo de 2025

La centralidad de Jesucristo

01 de junio

La centralidad de Cristo (Lucas 24, 46-53)



El papa León comenzó su ministerio a la Iglesia universal proponiendo en la primera misa que celebraba como sumo pontífice cuatro principios que quería que rigieran su servicio. El primero de ellos era la centralidad de Cristo en la vida de la Iglesia y en la evangelización. No es poca cosa, aunque parezca que va "de suyo".

Algunos están acostumbrados a que el centro de su espiritualidad sea una imagen, bien que represente a Cristo, o a su Madre, o a algún santo. Para otros un tipo de oración es imprescindible para "vivir la fe"; puede ser el rosario, u otras devociones de menos fundamento; puede ser la música de un grupo moderno o de hace cuarenta años. Para algunos sacerdotes lo único importante para valorar la vida cristiana de una persona es si va a misa los domingos... Pero, ni las imágenes, ni las devociones, ni la misma eucaristía es nada si no buscamos encontrarnos sinceramente con Jesucristo, el Hijo de Dios.

El próximo domingo celebramos la Ascensión de Jesús al Cielo, la fiesta de la centralidad única de Cristo en la Historia de la Salvación. Aquel nazareno humilde y valiente, cercano a los pobres y con ojos infinitamente profundos, aquel que murió en la cruz por nosotros ha ascendido a la misma diestra de Dios Padre. No te canses de escuchar a Jesucristo, de conocerlo, de acogerlo en tu corazón, de seguirlo en lo concreto de tu vida, de proclamarlo como el Salvador; que todo te sirva para seguirlo más de cerca.


lunes, 19 de mayo de 2025

Sin libro de instrucciones

25 de mayo

Sin libro de instrucciones (Juan 14, 23-29)


La vida nos la regalan sin libro de instrucciones. Cuando aprendemos a ser niños, las hormonas nos gastan la broma de convertirnos en adolescentes lacios, tristones, inquietos e irascibles. Cuando nos hacemos con nuestro cuerpo, crecido y cambiado, la vida nos reta a vivir en relación de pareja, y pagando con nuestro trabajo el alquiler o la hipoteca. Poco después, quizás más tarde de la cuenta, nos sorprende la maternidad y la paternidad, cuando ya no nos acordamos qué significa ser niño...

Sin libro de instrucciones y con sorpresas incluidas nos va llamando Dios para vivir el amor en todas estas etapas de nuestra vida. El Espíritu nos reta a vivir con autenticidad, abiertos a lo mejor de nosotros mismos, acogiendo la vida de los otros, traspasando la barrera de nuestras ideas, incluso de nuestros deseos. El Espíritu nos regala el don del amor, que nos hace experimentar siempre nueva la vida cotidiana, que se sirve de nuestra debilidad para hacernos fuertes, que se sirve de nuestros fracasos y caídas para que comencemos con ánimo nuevo a amar.

Jesús no dejó a sus apóstoles un libro de instrucciones para la misión, «solo» su palabra y su Espíritu. Y a nuestras comunidades, a cada uno de nosotros, nos reta hoy a ser signos de una fe que es buena noticia para los pobres, para todos. Pidamos que nos envíe su Espíritu para no vivir con mediocridad esa hermosa y noble tarea.


lunes, 12 de mayo de 2025

Signo de cielos nuevos y tierra nueva

18 de mayo

Signos de cielos nuevos y tierra nueva


En los cielos nuevos y la tierra nueva viviremos como hijos y hermanos; con la íntima plenitud de vivir en las palmas de las manos del Padre; con el gozo de sabernos unos a otros hermanos. Ya no habrá ni desconfianza, ni angustia vital; ya no habrá calumnias, ni malos entendidos. En los cielos y la tierra nueva reinará la justicia y todos tendremos el pan y todo lo necesario de cada día; todos pondremos al servicio de los demás los dones que el Señor nos ha dado con un trabajo humano y en condiciones dignas; y los responsables de las instituciones públicas serán ejemplo de integridad y prudencia...

Sí, ya sé que suena hermoso, aunque irrealizable. Pero no es así; cada día, cada vez que una persona ama a su hermano en lo concreto y cercano, y se sabe amada por Dios en su Hijo Jesucristo se van realizando esos cielos nuevos y esa tierra nueva. El final hermoso, que se nos promete, y el camino a recorrer para llegar es el mismo: amarnos como Jesucristo nos amó.

Los primeros apóstoles impulsados por el Espíritu como misioneros fueron creando comunidades de creyentes por donde iban: en Corinto, en Éfeso, en Tesalónica y en Antioquía. Comunidades de fe en Cristo y de amor fraterno, también a los más débiles. Cada comunidad, cada parroquia ha de ser signo de los cielos nuevos y la tierra nueva que se nos promete. Permíteme una pregunta ¿Es tu comunidad signo de esa tierra donde habitará la justicia?


lunes, 5 de mayo de 2025

Lo extraordinario en lo cotidiano

11 de mayo

Lo extraordinario en lo cotidiano 

(Juan 10,27-30)


Durante un tiempo no muy largo, los 11, las mujeres y otros discípulos tuvieron la experiencia extraordinaria de ver a Jesús resucitado, y de experimentarlo como fuente de una vida que los cambió por completo. Ese tiempo acabó, pero los discípulos siguieron -seguimos- experimentando la vida extraordinaria de Cristo en nuestra vida ordinaria, muchas veces gris y opaca, pero que se llena de una luz que no podemos explicar sin Él.

Experimentamos su presencia de Buen Pastor cuando acogemos con amor y con esperanza las dificultades de cada día. «El Señor es mi pastor, nada me falta», rezamos con una serenidad que viene de lo alto. Experimentamos su presencia en las personas, muchas veces pequeñas y sin trascendencia para el mundo, que viven un testimonio de entrega a los que sufren, un amor abnegado y sacrificado con una fortaleza y una alegría que no se puede explicar sin Él. Experimentamos su presencia en tantos cristianos que viven salvando obstáculos para la evangelización. Barreras personales: prejuicios, intereses, cobardía. Y barreras exteriores: menosprecio, burlas, persecución.

También nosotros experimentamos, muchas veces, su resurrección, cuando en lo cotidiano se nos desvela lo extraordinario de su fuerza. Así se cumple en nosotros: "Los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. Y Dios enjugara las lágrimas de sus ojos."