12 de abril
¡Éste es Jesucristo! (Jn 20, 19-31)
Si esa pregunta se la hicieran después de la resurrección, cuando habían experimentado toda la fuerza y el poder, toda la luz y el amor de Cristo, seguramente no responderían con tanta rapidez. La realidad de Cristo desborda todas las palabras que podamos decir.
Es verdad que es el Verbo eterno que estaba desde el principio en Dios, que por Él han sido hechas todas las cosas, que en Él estaban la luz y la vida de todos los hombres; que es el fulgor de la luz eterna, resplandor del Padre; la sabiduría eterna, la belleza infinita; que nos fue dado para ser nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación, nuestra redención. Que Él es el camino, la verdad y la vida.
Las palabras quedan pequeñas ante la Persona a quien buscan describir. Jesucristo Resucitado es un misterio que cada uno de nosotros debe buscar desde el deseo profundo y la fe humilde. No te conformes con palabras. Búscalo hasta que puedas decir: ¡Éste es Jesucristo!