lunes, 20 de abril de 2026

¿Quién, si no Tú, Señor?

26 de abril

¿Quién, si no Tú, Señor? (Jn 10, 1-10)


Cualquier faceta de la vida de Cristo se convierte en modelo y referencia para el que se acerque con verdadero afán de buscar lo auténticamente humano. Tan humano, tan humano como Jesús, solo puede serlo Dios.

Si nos fijamos en su mensaje moral desborda todos los parámetros que las distintas culturas han elaborado como camino de perfección humana. Son tan certeras y profundas sus enseñanzas que después de 2026 años siguen dando qué pensar y qué descubrir del alma humana.

Si nos fijamos en sus acciones, ocurre lo mismo; nadie con tanta misericordia que Él, o quien en Él ha fundado su vida; nadie con tanta valentía ante los poderosos; nadie con tanta humildad ante el humilde; nadie tan comprensivo con el pecador.

Si nos fijamos en su intimidad personal, no podremos encontrar a nadie tan asertivo, a nadie más sereno y firme, más flexible y seguro. Sabía cómo decir, y qué decir; porque sabía quién era, y cuál era su misión.

Por eso, cuando escuchamos en el Evangelio que dice: “Yo soy la puerta, quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir”, tenemos que darle la razón. En Él encontramos verdad y luz, perdón y comprensión, libertad y la razón, la única razón profunda, para nuestra entrega. De nadie podemos decir esto, solo de Jesús.


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